lunes, 10 de febrero de 2014

SAN VALENTIN. ¡Qué complicado!



Se dice, se comenta, se rumorea que un año más el día de San Valentín será el 14 de febrero. El día del amor; el día de los enamorados. Y me pregunto ¿Las personas que no estén enamoradas no podrán celebrar un día tan señalado? Hemos de reconocer que ni todos somos iguales (aunque eso dice la ley), ni todos manifestamos nuestros sentimientos de la misma manera (afortunadamente). Pero ¿Qué es el amor?. Ufff, ¡ya empezamos!, parece la típica pregunta del programa “Saber y ganar”. Definirlo vendría a ser como redescubrir la piedra de Rosetta o lo que es lo mismo, tener la clave para el entendimiento moderno de los jeroglíficos egipcios. Es decir, por sí mismo, el amor es un jeroglífico de lo más enrevesado. Y cuanto más ahondamos en él más nos complica el entendimiento. Es un círculo vicioso (entiéndase bien esta palabra) cuya única solución viene dada por dejarse llevar y disfrutar del momento (Carpe Diem). Porque amores hay muchos. Y me explico, ya que tal afirmación se puede entender de varias maneras. Muchos por cantidad y muchos por variedad. Por cantidad, ya que la naturaleza intrínseca del ser humano nos hace ser más bien promiscuos. El amor tiene fecha de caducidad (salvo algunas excepciones) lo que convierte el devenir de nuestra vida en un cúmulo de experiencias amorosas. Luego viene la variedad: Amor a la vida, amor de padre, amor de amigo, amor de prójimo…Pero ¡caramba!, aún no lo hemos podido definir, ¿será por eso que algunas personas no saben que están enamoradas? Sea cual sea nuestra situación, nunca está de más intentar complacer (aunque sea mínimamente) a la persona que amamos; y donde digo persona nuestra libertad nos otorga sustituirla por otra palabra: animal, cosa, ciudad, comida, vegetal…el caso es que seamos felices (Intenta definir felicidad, anda) y se lo podamos transmitir a los demás.

Creo que este post me ha salido de lo más embrollado y falto de entendimiento. ¿Será porque estoy enamorado?

Feliz día de San Valentín

miércoles, 15 de enero de 2014

De vuelta a la realidad



Ya han pasado 14 años. Aquel que por un momento fue el punto de referencia (el 2000), se ha visto superado con creces. Este milenio tiene ya 14 adolescentes y lampiños años. Y como todo buen doncel que se precie, tiene las hormonas revolucionadas. Nos dicen, nos cuentan, nos declaran, nos manifiestan….nos engañan, que será un año poco menos que espectacular donde la economía dará un giro de 180 grados. Tengo la impresión de que las matemáticas no son el punto fuerte de los políticos, amén de otras ciencias, y donde dicen 180 grados quieren decir 360, lo que sin lugar a dudas significa que volveremos al punto de partida; esto es, al cuasi desastre del 2013. Confío en que mis premoniciones sean erróneas, pero visto lo visto y cómo deambula la clase política necesitaríamos un cambio radical para empezar a ver un resquicio de luz al final del túnel. Que sus Señorías se apoltronen en sus escaños (da igual el color del partido político) con el ánimo de permanecer en el poder sin apenas mover un dedo, debería convertirnos a los ciudadanos en protagonistas de una nueva revolución donde la palabra Democracia figure en letras bien mayúsculas. Es el pueblo el que teóricamente debe ejercer la Soberanía eligiendo a sus gobernantes y si algo no funciona (que en la actualidad son bastantes cosas) tener la capacidad indiscutible de poder renovarlos (léase también echarlos o finiquitarlos) y no sentirnos como meros espectadores de una pantomima en el que siempre tienen las de ganar los que ejercen el poder. Manipular y facilitar informaciones sesgadas convierten a nuestros políticos en garantes de su propia estabilidad, y a nosotros en meras marionetas de los acontecimientos. Sería necesario alzar la voz y decir “basta ya”. Hasta aquí hemos llegado. A partir de ahora seremos nosotros, como pueblo, quienes tomemos las riendas de nuestro destino. Esto, así expresado, parece sencillo. No lo es, entre otras cosas, por nuestra propia falta de organización y como no, porque hasta que no nos afecta algo directamente no nos ponemos manos a la obra. Sin embargo, creo que tenemos la capacidad suficiente de poder convertirnos en autores de nuestra propia historia.

Hemos dejado atrás 2013, las Navidades nos han permitido un cierto respiro y transgredir algunas normas. Pero después de la tempestad viene la calma. Y ahora nos encontramos de nuevo con la (triste) realidad. Aunque prefiero ser más optimista y decir sencillamente como un titular de periódico “Bienvenidos a la nueva realidad de 2014”. Como comentaba anteriormente, quisiera errar en mis presentimientos y que este nuevo año nos traiga, por fin, la justicia política, social y personal que tanto estamos esperando.

Feliz vuelta a la realidad

domingo, 29 de diciembre de 2013

Radiante (Feliz) 2014

Sobran las palabras.
Los hechos nos (os) acompañan.
Vuestra confianza nos ha permitido seguir adelante
Sólo podemos deciros una cosa

MUCHÍSIMAS GRACIAS

viernes, 11 de octubre de 2013

La subjetividad de la belleza



Cuando visitamos una ciudad; cuando asistimos a una exposición de pintura, fotografía, escultura, etc.; Cuando vamos a una representación teatral, o vemos una película, las expresiones que nos vienen  a la mente para definir lo que estamos viendo van desde “Maravilloso, espectacular, increíble, acogedor, excelente, fascinante, hermoso, bello…” hasta “Horrible, inconcebible, bodrio, horrendo, payasada, deleznable, feo…”. Y lo mismo ocurre, más que nos pese, y aunque no sea lo políticamente correcto, con las personas. Por sí mismas las podemos definir como “bonitas, hermosas, guapas, atractivas…”, pero también, y eufemísticamente hablando como “Belleza singular, atractivo moderno, hermosura cúbica…” y si somos más drásticos y menos dados a la diplomacia como “Horrorosa, fea, tapón, innoble, desafiante…. Y otros apelativos que por su “crudeza” omitiré”. Y es que el ser humano es así; increíblemente solidario y empático para unas cosas e inconcebiblemente tirano y dañino para otras. Es cierto que hay unos patrones o cánones bastante generales en cuanto a considerar a una persona bonita o fea; pero a partir de ahí tenemos que echar mano de la subjetividad para poder definir taxativamente como guapa o fea a una persona.

Cuanto más cercana está a nosotros tendemos a considerarla más agraciada. Cuando no la conocemos, la primera impresión es la que va a reflejar nuestra definición de ella. Pero ¿de dónde han salido esos patrones que nos indican que alguien pos sí mismo es guapo o feo? ¿Quizá sea cultural? ¿Tal vez sea por moda? ¿O simplemente desde niños nos han inculcado erróneamente lo que resulta agradable y desagradable? Sea como fuere nunca seremos objetivos a la hora de valorar los atributos de alguien.

Y como veis, hasta este momento sólo estoy hablando del plano físico, que parece ser el más llamativo o más impactante a primera vista. No quisiera caer en el error de pensar que la “belleza interior” es la única y más digna que existe. Sería una quimera y además irreal por los cuatro costados, ya que quien más quien menos tiende a cuidarse físicamente, por lo menos para que su apariencia resulte lo más “normal” posible. Queremos mantenernos en un peso ideal, hacemos deporte, utilizamos cremas y cosmética, pasamos por el quirófano. Todo ello con una finalidad muy sencilla; encontrarnos hermosos y proyectar esa hermosura hacia los demás.

Pero como decía, lo bello es subjetivo. Ni todos somos iguales, ni todos reaccionamos de la misma forma ante determinados comportamientos o visiones. La belleza, según mi humilde consideración, es un compendio de actitudes, formas, comportamientos, estados, con un componente físico también considerable, pero no necesariamente esencial. Lo hermoso, lo bello, se puede encontrar en la simpleza en la forma de una piedra. Y eso, trasladado a las personas viene a decir que ni todo lo hermoso ha de ser alto, fornido, estilizado, delicado, y de formas proporcionadas, ni todo lo feo ha de ser rechoncho, brusco o de formas no reconocibles.

Lo más importante (creo) es pensar que el ser humano es maravilloso, que nos ha tocado estar aquí, en este mundo donde tenemos cabida todos y que con un poco de ilusión compartida podemos encontrar la mayoría de las cosas (y personas), por no decir todas, increíblemente hermosas.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Toma pan y moja después de las vacaciones



Una gran mayoría hemos vuelto de vacaciones. Estamos de nuevo aquí; presentes de cuerpo, ausentes de espíritu que tiene la costumbre de campar a sus anchas por los recovecos  de los buenos recuerdos. Otros, sin embargo, más precavidos tal vez, o sencillamente más pacientes, comienzan ahora o dentro de unos días su descanso. Y es inevitable que nos recorra una cierta envidia (o gran envidia o por qué no, una enorme envidia), pero sana, siempre sana; que cualquiera, con los tiempos que corren es capaz de reconocer que su envidia es de cualquier tipo menos sana.


Estamos de nuevo aquí, al pie del cañón, como diría aquél, aquél que no está precisamente a la salida del proyectil, claro; preferimos situarnos un poco más escorados, no sea que con las prisas y lo torpones que volvemos de vacaciones nos vaya a dar de lleno, y no veas eso cómo duele. Estamos de nuevo aquí, con un refrito de sensaciones y un palmo de culpabilidad en nuestras espaldas. Pensamos o intuimos que nos hemos gastado más de lo que hubiese sido deseable, que hemos pasado demasiado tiempo con nuestra pareja o familia (no olvidemos que el 33% de los divorcios se produce a la vuelta de las vacaciones) y encima y para no librarnos de la poca fuerza de voluntad que nos achacamos, hemos engordado no sé cuantos kilos. Hemos venido completitos, vaya.



En fin, que estamos aquí pero nos gustaría estar allí. Pero pensemos en positivo; “la vuelta al cole” por sí misma no es mala. Retomamos lo que habíamos dejado a medias; regresamos a una cierta rutina placentera que nos autoriza a ilusionarnos con proyectos nuevos que queremos abarcar, y además nos permite “desgastarnos” de nuevo para en un plazo no muy lejano huir de nuevo a ese lugar idílico que tenemos en mente. Pero mientras tanto debemos afrontar cual aguerridos guerreros el día a día; la pasmosa realidad. ¿Por qué hacerlo entonces más difícil? ¿Acaso somos masoquistas de la infelicidad? Reflexionemos por unos segundos ¿Han tenido todas las personas las mismas oportunidad que nosotros? ¿Han podido, aunque sea por unos “míseros” días contemplar otras realidades, otros entornos, otros paisajes…otros mundos? Creo que no. Respiremos hondo y sintámonos satisfechos.



Toma pan y moja; regresa con nosotros a las buenas costumbres. Saborea de nuevo ese oro líquido que te sigue esperando aquí; nuestro aceite de oliva; vuelve a sentirlo y disfrutarlo. Y por si fuera poco estamos preparando para ti, antes de las navidades, nuevas degustaciones de productos y otras actividades. Queremos que te sientas bien, disfrutes y lo puedas compartir con nosotros. Acércate y comprobarás la delicia del queso de oveja en AOVE o las alcachofas y espárragos confitados en aceite de oliva o sencillamente ven, aproxímate y cuéntanos cómo han sido tus vacaciones.



Feliz regreso

martes, 11 de junio de 2013

Gastronomía y libros: Oleoteca La Chinata Retiro y Librería Méndez



En el marco de la Feria del Libro de Madrid que durará hasta el día 16 de junio, la Oleoteca La Chinata Retiro (Calle Ibiza, 38), ha llegado a un acuerdo de colaboración con la Librería Méndez de Madrid, situada en la calle Mayor, 18. Este será uno de los primeros encuentros culturales bajo el título GASTRONOMIA Y CULTURA

Desde mañana día 12 de junio y por una compra superior a 25 euros, La Librería Méndez regalará en su caseta (103) de la Feria del Libro de Madrid, una botella benjamín de aceite de Oliva Virgen Extra La Chinata.

En próximas fechas, aunando el esfuerzo de las dos empresas, se llevarán a cabo encuentros donde la Gastronomía y la cultura irán de la mano.

Méndez comenzó su actividad en 1977, alcanzando a día de hoy una profesionalidad fuera de toda duda y que aun hoy con las nuevas tecnologías no ha querido perder su carácter de librería tradicional donde los libros se venden de forma personalizada. Es foro de encuentro de muchos escritores y un referente de las librerías madrileñas y más, al estar situada en pleno Madrid de los Austrias.

Os recomendamos que visitéis esta librería, donde la amabilidad y buen hacer es su lema indiscutible y donde podréis disfrutar de las recomendaciones y opiniones de sus dueños.

Es por ello que para nuestra Oleoteca resulte un verdadero honor poder compartir un espacio donde gastronomía y cultura lleguen a este punto de inflexión. Y así poder informaros de cada encuentro que llevemos a cabo.